El aseguramiento de prueba electrónica consiste en la adquisición de datos con el fin de poder garantizar la no alteración de los mismos, haciendo posible su uso como prueba en un proceso judicial.
Todo aseguramiento de prueba debe ser realizado por personal especializado, ya que de lo contrario se corre el riesgo de que las pruebas sean desestimadas. Por ejemplo, si el personal que las realiza no es imparcial (caso de trabajadores de la propia empresa o de empresas que prestan servicios recurrentes); y también si no se tiene los conocimientos de metodología forense necesarios para garantizar la no alteración del escenario y posterior cadena de custodia de la evidencia electrónica. Las evidencias también podrían ser rechazadas si no fuese posible verificar la integridad de los datos obtenidos o la fecha de adquisición de los mismos o si, por ejemplo, no se hubiese respetado los derechos fundamentales de los posibles usuarios afectados por la investigación.
Incide cuenta con la experiencia, recursos, conocimientos y metodología necesarios para garantizar un correcto aseguramiento de las pruebas electrónicas, permitiendo que éstas sean admitidas en un proceso judicial.